Por increíble que parezca, las estadísticas no mienten: uno de cada cinco pasajeros que viajan en un crucero no se baja del barco en ninguna de las escala s. ¿Cómo se explica eso? Muy sencillo: ese tipo de viajeros no se embarca con el objetivo de ver cosas nuevas y conocer fabulosos destinos, sino disfrutar de la amplia oferta de ocio que brindan estos palacios flotantes. Esto, que para muchos esto es poco menos que un sacrilegio, es en cambio para otros viajeros algo muy lógico. Desde luego, argumentos no faltan : en estos grandes y lujosos barcos los pasajeros encuentran todo lo que necesitan para disfrutar de unas vacaciones de ensueño: spas y gimnasios, pistas deportivas y piscinas, bares y cafeterías, teatros y salas de espectáculos, casinos, áreas comerciales, restaurantes… ¿Quién va a querer bajarse del barco teniendo todo esto a su disposición? Es cierto que a los pasajeros de un crucero les espera en cada escala un mundo nuevo por descubrir , ya sean los...
Viajes, destinos, experiencias, curiosidades